fbpx

Novedades

Las pesadillas como síntoma temprano del Parkinson: qué tipo de sueños pueden aparecer y desde cuándo

Las pesadillas como síntoma temprano del Parkinson: qué tipo de sueños pueden aparecer y desde cuándo

Según un estudio, los malos sueños frecuentes se asocian a un mayor riesgo.

Las pesadillas pueden ser una advertencia temprana de la enfermedad de Parkinson, según las conclusiones de un estudio de la Universidad de Birmingham (Inglaterra).

El trabajo -publicado en eClinicalMedicine- demostró que aquellos que sufrían pesadillas con frecuencia tienen el doble de probabilidades de, más tarde, ser diagnosticados con la enfermedad.

Para llegar a esa conclusión tomaron datos de una investigación realizada durante 12 años entre 3818 hombre adultos, quienes debieron completar un cuestionario sobre su calidad de sueño.

«Si bien necesitamos llevar a cabo más investigaciones en esta área, identificar la importancia de las pesadillas podría indicar que las personas que experimentan cambios en sus sueños en la vejez -sin ningún desencadenante obvio- deben buscar atención médica», dijo el autor principal, Abidemi Otaiku.

Síntomas del Parkinson
Consultado por Clarín, Alejandro Andersson, director médico del Instituto de Neurología Buenos Aires, explica que la enfermedad de Parkinson es una patología degenerativa del sistema nervioso central.

Se la suele identificar por el temblor, la rigidez, la lentitud de movimiento, el caminar con pasos cortitos, la cara inexpresiva, y la postura en flexión como de un esquiador. «Pero no es solo una enfermedad motora», aclara.

«También tiene síntomas no motores como el aumento de la seborrea, la constipación, la depresión y los trastornos del sueño», continúa el neurólogo.

Las pesadillas como indicador
Estudios previos habían demostrado que las personas con Parkinson tienen pesadillas con más frecuencia. Pero lo novedoso del trabajo británico fue usar a los malos sueños como un indicador de riesgo de la enfermedad.

En ese sentido, Anabel Chade, Jefa de la Clínica de Parkinson de Ineco, comenta que la particularidad de este estudio es el diseño, que fue realizado en forma prospectiva. Es decir, para determinar de manera anticipada lo que puede llegar a ocurrir.

«Las emociones negativas que producen los sueños han sido correlacionadas con la desactivación de estructuras específicas del cerebro, como la corteza prefrontal», precisa la neuróloga.

«El ciclo sueño-vigilia se altera y, así, los pacientes tienen variados trastornos del sueño como insomnio, somnolencia diurna, alteraciones del ritmo circadiano, sueños vívidos», continúa Chade.

Un dato importante -aclara la doctora- es que, si bien existe una correlación entre algunos trastornos del sueño y el Parkinson, no todas las personas que tienen pesadillas tendrán esta enfermedad en el futuro.

¿Cuándo aparecen las pesadillas?
El estudio de Birmingham sugiere que «es probable» que los adultos mayores que algún día serán diagnosticados con Parkinson comiencen a experimentar pesadillas «unos años antes» de desarrollar los rasgos característicos de la enfermedad.

Pero, ¿de cuánta anticipación estamos hablando? Para la doctora Chade, los trastornos del sueño pueden aparecer décadas antes de que el paciente note síntomas motores como temblores, rigidez y lentitud de movimiento.

«El trastorno del sueño asociado al REM se considera un biomarcador. El depósito anormal de una proteína llamada alfasinucleína en forma progresiva, que se produce en la enfermedad de Parkinson, altera el circuito del sueño en forma temprana», completa la neuróloga.

Sueños «de película»
Hasta el 50% de las personas que padecen Parkinson tienen mucha actividad onírica, demasiado recargada, con muchas imágenes, «tipo película», dice Andersson.

El contenido puede tener características diversas. Por lo general, se trata de sueños negativos y que parecen ser reales. Suelen incluir actividad física como caídas, peleas, dificultad para respirar, o persecuciones.

«Puede tener que ver con que se escapan, pelean o los persiguen. Y el paciente cuando intenta defenderse o actuar dentro de su propio sueño puede correr, dar patadas o golpear con las manos», precisa el neurólogo.

Problemas al dormir
En la enfermedad de Parkinson es alta la incidencia de problemas al dormir, porque hay una degeneración de las estructuras responsables del mantenimiento de los ciclos sueño-vigilia y de la arquitectura del sueño.

Muchos pacientes se quejan de tener un sueño agitado. Dicen, por ejemplo, que se mueven en exceso.

«La mayor parte de las veces no son conscientes, sino que la pareja o la familia refiere esto. Incluso, a veces se caen de la cama y por eso toman conciencia de todo lo que se mueven durante la noche», señala Andersson.

El exceso de actividad motora durante el sueño es una de las llamadas parasomnias. Otros ejemplos son el sonambulismo, el terror nocturno y el errabundismo o «vagabundeo nocturno».

También es frecuente el síndrome de las piernas inquietas. Andersson afirma que hasta el 15% de los pacientes con Parkinson lo tienen.

Consiste en una sensación de molestia sensitiva, como si un bicho recorriera las piernas y los pies. Quienes lo padecen suelen caminar por la casa, para tratar de calmar la sensación, y luego vuelven a acostarse. Por eso, es un agravante del insomnio.

Otras complicaciones del Parkinson
Además de los trastornos del sueño, la enfermedad de Parkinson suele estar acompañada de varios «problemas adicionales» que pueden tratarse. Son los siguientes, según la Clínica Mayo de Estados Unidos:

* Dificultad para pensar. En las etapas más avanzadas es posible tener problemas cognitivos (demencia).

* Depresión y cambios emocionales, como miedo, ansiedad o pérdida de la motivación.

* Problemas para tragar. Es posible que se desarrollen a medida que evoluciona la enfermedad.

* Problemas para masticar y comer. La enfermedad de Parkinson en etapas avanzadas afecta los músculos de la boca.

* Problemas con la vejiga. Incluyen la incapacidad de contener la orina y las dificultades para orinar.

* Estreñimiento. Lo manifiestan, principalmente, porque su sistema digestivo funciona más lento.

* Cambios en la presión arterial. La persona puede sentirse mareada o aturdida cuando se pone de pie.

* Disfunción del olfato. Dificultad para identificar algunos olores o para diferenciarlos.

* Cansancio. Pérdida de energía y fatiga, en especial al final del día.

* Dolor. Puede aparecer en áreas específicas o en todo el cuerpo.

* Disfunción sexual. En algunos casos, notan una disminución del deseo o en el rendimiento.

Nota publicada en Clarín: https://www.clarin.com/buena-vida/pesadillas-sintoma-temprano-parkinson-tipo-suenos-pueden-aparecer_0_O9yEnI56I8.html

¡Solicite su turno aquí!
Abrir chat